Casarse, un evento con MAYUSCULAS

 

Tanto si has decidido casarte, como si quieres dedicarte a organizar la boda de otros de forma profesional, hay algunos aspectos que, sí o sí, tienes que tener en cuenta.

Una boda es un acontecimiento, un hecho relevante, un hito en la vida personal de los contrayentes, por tanto encaja perfectamente en la definición de evento.

Si estamos de acuerdo en esto, lo siguientes es solo la consecuencia; si es un evento, se puede organizar de manera profesional, con su preproducción, su producción sus objetivos, su target…

Ahora bien, si tú solamente quieres casarte y desconoces que relación tienen estos conceptos con tu ceremonia, entonces nadie en el mundo puede garantizarte el éxito de tu boda.

 

A continuación te damos algunas claves que pueden ser de utilidad.

 

1.- Y tú ¿ Quién eres? Si realmente quieres hacer de tu boda un acontecimiento único, deberá llevar estampado el sello de vuestra personalidad, la de los dos. Comienza haciendo un ejercicio de autoconocimiento: Que cosas os gustan, que aficiones os unen, que vida profesional tenéis, y que vida personal desarrolláis, cual es vuestro entorno, etc..

 

2.- Te invito. Pronto descubrirás que confeccionar la lista de invitados no es lo más difícil. Lo más complicado será enfrentarte a la búsqueda de algunas ideas y propuestas para tu gran día que sean del agrado de todos. Debemos conseguir que todos se sientan cómodos, cuidados y mimados de forma particular por los anfitriones. A propósito, ¿Siempre son los anfitriones los novios?. Si queréis podéis enviarme la respuesta a info@globaleventium.com, prometo contestar.

Hacerles ver que has tenido en cuenta sus gustos y necesidades de forma individual y que con esa consideración, has elegido el menú, el entorno, los colores, o la música….. . Así sentirán que son realmente importantes para ti y se llevarán un recuerdo muy muy especial.

 

3.- El hilo que todo lo cose. Tematizar un evento no es disfrazar la ceremonia de algo que no es.

Sobre todo, no se debe organizar una boda basada en elementos que nada tiene que ver con la realidad de los novios. Ya sabemos lo bonitas que quedan las fotos en primavera cuando se hacen debajo de la copa de un gran árbol, bajo la luz de un atardecer o en un estanque de un precioso parque.

Pero si nunca te has planteado salir de excursión al campo, si resulta que tu mundo es el asfalto o nada te une a este parque, mi consejo es que no lo hagas. Organízalo todo teniendo en cuenta tus propios criterios de vida y “cose” cada decisión con ese mismo hilo, esto le dará coherencia al evento de principio afín.

 

4.- En la planificación está el éxito. Seas como seas, confecciona una agenda con todo lo que necesitas organizar y marca en un planning cómo vas a llevarlo a cabo y cuánto tiempo le dedicarás a cada tarea. Es muy importante señalar en este planning las tareas que son críticas, esas que si no se desarrollan correctamente te impiden seguir con el proceso del evento. Como ejemplo, volvamos a los invitados: Necesito confeccionar la lista de invitados y establecer las categorías necesarias ( familia en primer grado, familia segundo grado, amigos, conocidos, etc.), para poder posteriormente recabar los datos personales para el envío de las invitaciones.

Hasta aquí todo claro, pues algo que parece tan obvio, no lo es. En la mayoría de los casos, los datos que tenemos de nuestros futuros invitados son su nombre y su teléfono y aunque está generalmente aceptado enviar las invitaciones en cualquier formato; correo postal o digitalmente, (abstenerse del envío de invitación por whatsapp o por teléfono); es cierto que siempre deben contener los datos y las notas de aclaración correctas y completas y deben seguir un estricto procedimiento de envío marcado por el protocolo. Por ejemplo:

– Invitación para parejas con hijos menores: Una única invitación familiar.

– Parejas con hijos mayores de edad, que viven en casa: dos invitaciones separadas, una para la pareja y otra para el hijo/hija.

– Parejas con hijos mayores de edad que no viven en casa: dos invitaciones separadas, una para la pareja y otra para el hijo/hija, enviada a su propio domicilio, a su propio correo electrónico, etc..

– Invitado principal y acompañante: Lo mejor es intentar conocer el nombre de la persona que acompañará e indicarlo igualmente en la invitación.

Y así algunos otros casos cuya información requerirá un tiempo de trabajo con el que en general no contamos.

Esto se traduce en que al final convocamos a nuestros invitados por teléfono de prisa y corriendo o recurrimos a los padres para que hagan llegar las misivas del enlace.

Lo que denota desinterés por las confirmaciones.

 

5.- El lugar, el día y la hora. Hacer un planteamiento inicial de la fecha perfecta es la manera más segura de acertar, pero ten en cuenta si quieres que todo salga bien, que debes buscar un día donde no se haya programado previamente otro acontecimiento que pueda ser común a la mayoría de tus invitados.

Por ejemplo las comuniones,  entre otras cuestiones porque en los meses de Mayo y Junio se concentra la mayoría de eventos familiares.

Ni que decir tiene si ese día se celebra algún partido de fútbol importante y persistimos en mantener la fecha del enlace. Seguro que a la hora del cóctel encontraremos a gran parte de los invitados tomando su aperitivo frente a la pantalla de TV del restaurante o el hotel, o siguiendo la ceremonia pegados al móvil.

Esta es una escena que ningún contrayente quisiera en su boda; invitados vestidos de frac coreando un golllll!

Han proliferado las fincas alrededor de las grandes ciudades donde celebrar acontecimientos importantes.

El servicio en general es excelente y el escenario puede ser perfecto, pero a veces debemos sopesar la distancia que separa “nuestro mundo” de esos lugares, lo incómodo que resulta para nuestros invitados desplazarse o lo costoso que les puede suponer el hospedaje…..

Desaconsejamos buscar celebraciones gastronómicas demasiado exigentes con el protocolo en la mesa, ya que algunos de los asistentes pueden sentirse fuera de lugar.

En fin estos 5 puntos son solo un aperitivo de esta gran planificación que es sin duda un enlace matrimonial.

Después de esta lectura, si todavía quieres casarte…. ¡¡¡muchas felicidades!!!.

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