La organización de eventos es, en definitiva, una suma de creaciones. Elementos diseñados bajo un mismo criterio para conseguir un objetivo con la misión de trasmitir un mensaje.

Visto así, el protocolo es uno de esos elementos que se planifica para contribuir a la consecución del objetivo marcado, y que traslada el mensaje que queremos.

Así de simple.

El problema surge cuando, los que apostamos firmemente por la herramienta del protocolo, nos vemos en la necesidad de explicar de forma directa, concisa y clara lo qué es, lo qué aporta, y cuál es su valor añadido.

Bien hagamos un ejercicio con formato pich elevator, para explicar este valor añadido.

¿Por qué he elegido este formato para esta presentación?

 

Primer piso: Porque es corto: Una presentación con este formato no debe durar más de 3 o 4 minutos:

  • ¿Qué es el protocolo y para que sirve?

Acostumbrados a debatir en largas y concienzudas charlas sobre protocolo institucional, corporativo o sobre la historia del protocolo para convencer a la audiencia de sus bondades, nos olvidamos de que hoy lo que importa realmente es la funcionalidad y la practicidad de la herramienta y lo más importante el factor tiempo .

 

Segundo piso: Porque exige sintetizar en una idea fuerza: Un único mensaje, el núcleo del discurso:

  • El producto que vendo: El protocolo es una herramienta de comunicación que contribuye de forma eficaz a la organización de eventos y que nos ayuda a conseguir los objetivos.

Debemos remarcar lo que ofrecemos incidiendo en los beneficios del producto. Éstos no deben ser más de dos o tres para que no se diluyan.

 

Tercer piso: Porque obliga al presentador a comprometerse

  • El protocolo ha sido decisivo para conseguir una comunicación 360º en mis eventos.

  Es un lenguaje universal, con el que es fácil comunicarse.

  Plasma, como ningún otra acción, la esencia del buen anfitrión.

El orador se convierte en el elemento mejor diseñado para convencer. Debe evidenciar con su compromiso personal, su entusiasmo y su pleno convencimiento, estar ofreciendo lo mejor de si mismo y de su producto.

 

Cuarto piso: Porque debe provocar emocionalmente.

  • Ahora que conozco la importancia de la planificación del protocolo en un evento, comprendo mucho mejor las decisiones que adoptan otros profesionales del sector para remarcar, por ejemplo, la figura de sus clientes. Algunas personas me preguntan si esto del protocolo no implica demasiada formalidad, cuestión que yo también me planteaba antes. Ahora puedo contestar que no, no es formalidad. Lo que el protocolo hace es ofrecernos unas reglas de juego, un marco general donde todos los intervinientes de nuestros eventos sean capaces de desarrollar su posición y sus funciones sin estridencias, además de facilitar la comunicación.

Ya sabemos que la mayoría de las apuestas y decisiones que tomamos cada día están motivadas fundamentalmente por lo que nos hacen sentir y por lo que nos provocan, y no tanto por los beneficios cuantitativos que nos puedan aportar. Igualmente el pich debe intentar apelar a esta parte subconsciente que condiciona las decisiones, de ahí la importancia del orador y del diseño de su discurso; puedes por ejemplo, contar una historia corta pero personal, o hacer tuya las dudas que otros te han planteado sobre tu producto; (demuestra que eres humano).

 

Quinto piso: Porque te centra en lo esencial.

  • El protocolo es práctico y eficaz, tiene una aplicación universal y su valor añadido es objetivo, se puede medir.

Este formato te enseña a comprender y comunicar mucho mejor lo más importante de tu proyecto y consigue mantener centrada tu atención en el objetivo, ofreciendo un buen enfoque.

Un pich elevator de cinco plantas.

Buena jornada.