La improvisación no tiene cabida en la comunicación.

En la primera parte de esta entrada quisimos transmitir la estrecha relación existe entre los planes generales de las empresas, y la forma en la que deciden comunicar su actividad y sus decisiones. Comunicación estratégica.

Mediante un representación esquemática, circular y constante, vimos cómo estas decisiones influyen notablemente en sus grupos de interés y viceversa.

Este es uno de los principales motivos por lo que se debe otorgar a la comunicación un estatus especial.

Así hicimos hincapié en situar a los departamentos encargados en el lugar jerárquico que les corresponde, que no es otro que cerca de la dirección corporativa.

En esta nueva entrada analizaremos cuáles son los puntos principales a tener en cuenta para desarrollar, ahora si, una estrategia corporativa de comunicación.

Recordemos el esquema anterior:

 

 

Las empresas pueden plantearse desarrollar estrategias de comunicación corporativa, comenzando por estudiar en profundidad estos cuatro elementos.

Se trata en definitiva de identificar y analizar cada uno de ellos, para después moldear las soluciones y ofrecer las respuestas adecuadas.

La entidad y su planteamiento

– Definiendo los objetivos que se persiguen.

– Identificando los recursos disponibles para alcanzarlos.

– Realizando  un estudio para conocer cuál es la reputación de la entidad.

– El mensaje

– Eligiendo el canal adecuado

– Estructurando el mensaje:

 -Directamente: Anunciando el mensaje primero, para ofrecer después las explicaciones oportunas.

-Indirectamente: Creando el ambiente adecuado entre los posibles receptores, antes de lanzar la comunicación.

– Los grupos de interés

– Identificando cuáles son.

– Midiendo el grado de influencia que tiene sobre la empresa.

– Analizando cuánto conocimiento tienen de la entidad.

– La actitud de estos grupos hacia la organización

– Analizando y midiendo cómo reaccionan a los mensajes.

– Fomentando las buenas relaciones con proveedores, clientes, medios de comunicación, organismos públicos, etc.. (Grupos de interés).

– Generando a lo largo de tiempo un valor estratégico. La confianza. ( Es más fácil comunicarse con personas o entidades que nos conocen). (Argenti 2014).

El estudio y el conocimiento de la actitud y la respuesta de estos grupos de interés, hará que la entidad pueda corregir o modificar su lenguaje, su mensaje e incluso sus decisiones, para conseguir una mayor conexión con sus públicos.

Así se completa este sistema circular de comunicación, aunque no termina aquí,  ya que la comunicación es algo vivo y en continuo proceso de cambio.

Incorporemos estos conceptos al esquema anterior:

Que existe relación directa entre la comunicación estratégica y la estrategia de comunicación, no es nada nuevo. Que el desarrollo de los conceptos que aquí hemos expuesto son básicos, tampoco lo es.

Quizá lo novedoso venga del modo de hacerlo comprensible. Un esquema explicado de forma sencilla y gráfica, que contribuya a implementar los mecanismos necesarios para su puesta en marcha en las empresas de hoy.